La semana pasada, fui a la casa de una amiga que había dado a luz, cuando fue hacia mi con el bebé en brazos para mostrármelo, se tropezó y el pequeño cayó al suelo mientras yo gritaba aterrada. Ella se empezó a reír. Era un bebé de juguete envuelto en mantas. Yo no podía ni respirar por el susto.
KMC
No hay comentarios:
Publicar un comentario